Mi nombre es Laura y amo tejer. Mi abuela Carlota me enseñó cuando tenía 7 años. Y mi mamá y mi tía me ayudaron con el perfeccionamiento de la técnica.
En el año 2005 comencé a tejer bufandas, ponchos y chalecos, detrás de una propuesta que comenzó llamándose "hecho con amor", y que posteriormente se convirtió en "todo el amor" (podría confesarles que esto fue así porque conocí a alguien que defino simplemente como todo mi amor).
Me gusta intervenir los tejidos, utilizando hilados nobles, como lana de oveja, o de llama. También las lanas de colores vibrantes tienen un estelar protagonismo en lo que hago.
Mi intención es que cada prenda sea única, y sobre todo, especial y divertida.
Mi intención es que cada prenda sea única, y sobre todo, especial y divertida.
Con Todo el Amor intento crear un tejido sin igual, que invite a pasarla bien, a jugar, a reinventarse y a ser parte de un selecto grupo que teje sus destinos con amor, un poco de locura y muy buen humor.